El sector inmobiliario se enfrenta a grandes cambios tras la crisis del Covid-19

Grupo Lumar situación del mercado inmobiliario

Los expertos consideran que la realidad de la situación se comenzará a vislumbrar a partir de septiembre

A estas alturas nadie se pregunta si la irrupción del coronavirus ha cambiado la visión de la vida y nuestra forma de relacionarnos. Tampoco es un secreto que la crisis sanitaria ha transformado numerosos negocios que parecían invulnerables o, al menos, un refugio estable donde obtener cierta rentabilidad económica. Entre ellos, el sector inmobiliario, debido al peso y la relevancia más que probada en la economía de nuestro país, que se enfrenta a grandes retos en los próximos años tras la pandemia del Covid-19.

Los expertos vaticinan que este sector jugará un papel muy significativo que no estará exento de dificultades. José Luis Tirado, experto y responsable del segmento de negocio inmobiliario de Más Que Casas, la inmobiliaria de Grupo Lumar, ha subrayado que los cambios que sufrirá el sector prevén un inicio de recuperación optimista, y en el mejor de los escenarios, en el cuarto trimestre De 2020. “El precio de la vivienda no se va a derrumbar como en 2009, pero su evolución irá ligada al PIB, por lo que creemos que registrará caídas de entre el 6,5 y el 13,5%”, ha señalado. Después, según Tirado, “la situación volverá a la tónica de la estabilización y la bajada de la que veníamos en 2019”.

Es clave que los compradores y vendedores sepan cuál es su momento para analizar si la situación es buena para comprar o vender un inmueble. Tras una crisis sin precedentes como la que ha vivido España y el resto del mundo, el parón económico ha hecho mella en todos los sectores. A pesar de que las moratorias hipotecarias y los ERTES hayan dado un soplo de oxígeno, los expertos consideran que la realidad de la situación se comenzará a vislumbrar a partir de septiembre.

“Después de ver su vida tambalear, muchos compradores decidirán que una inversión así puede esperar y entonces la demanda empezará a bajar y la oferta a subir”, explica José Luis Tirado, que añade que es muy difícil ofrecer una visión sobre lo que ocurrirá en un futuro. “Nosotros somos honestos con nuestros clientes y les hablamos del escenario en el que nos encontramos en este momento, pero nadie sabe si el de mañana será mejor porque no tenemos antecedentes”, dice. “Si alguien tiene una motivación importante de venta es mejor que lo haga ahora”, comenta. Según estos datos, Tirado indica que nos enfrentamos “a uno de los peores escenarios de los últimos veinte años, pero todo hace creer que puede ser el mejor de los próximos cuatro años, sin ninguna intención alarmista”.

En este sentido, el consultor inmobiliario de Grupo Lumar subraya que existe factor muy a tener en cuenta respecto a la demanda embalsada de nuestro país, que se encuentra dividida en dos grandes grupos muy reconocibles. Por un lado, las personas cuya economía no se ha visto afectada por la crisis del Covid-19, demandantes solventes con ganas de dar el paso de convertirse en propietarios. Y por otro lado, la figura que más aparece en este tipo de situaciones, el apetito del inversor que, amparado en las malas cifras de las operaciones inmobiliarias y concesión de hipotecas, se anima a la presentación de ofertas sobre los precios del mercado.

Si hay un sector en el que se amontonan las incertidumbres, ese es el inmobiliario, que no ha dejado de reinventarse durante el confinamiento, en meses sin actividad económica y con la imposibilidad de visitar viviendas por parte de los clientes potenciales. Un sector que sigue en pie y que intenta ponerse en marcha pese a todas las predicciones.

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