La madre de María Teresa pide en un vídeo “colaboración ciudadana” y “justicia” para su hija

Teresa Martín, madre de la desaparecida María Teresa Fernández

Teresa Martín ha criticado la falta de investigación en el caso de su hija y ha denunciado que se sienten abandonados ante la justicia

María Teresa Fernández desapareció hace casi veinte años, el 18 de agosto del año 2000. Motril estaba en plena efervescencia, en la feria de agosto, en unos días llenos de color y alegría. Pero lo cierto es que el destino se truncó para una familia que, desde entonces, no ha dejado de ver la vida gris.

La desaparición cayó como un jarro de agua fría porque María Teresa no regresó nunca a casa. La vida de todos sus familiares y seres queridos se truncó sin ninguna explicación. Un duelo que hasta hoy continúa lleno de interrogantes, pero con la esperanza de que algún día se resuelvan todas las preguntas. Sin noticias del paradero de su hija y con la “indiferencia” de las autoridades, Teresa ha difundido un vídeo en sus redes sociales pidiendo ayuda ciudadana para su “máxima difusión”.

Posted by Desaparecida- Missing- Disparue on Tuesday, 31 December 2019
La madre de María Teresa pide la máxima difusión para recordar que su hija sigue en paradero desconocido

“Algún día la vamos a encontrar, pero no sabemos hasta cuándo vamos a soportar esta angustia y necesitamos que nos ayudéis”, ha dicho la madre de María Teresa.

Con un portarretratos de la joven, Teresa ha pedido la máxima colaboración, sin la que considera que sería imposible seguir adelante. “Las muestras de cariño son soplos de oxígeno que hacen que nos levantemos cada día”, ha agradecido la madre. “No estamos solos”, ha sentenciado Teresa conteniendo las lágrimas.

“Con dieciocho años la apartaron de nuestra vida, una vida que ya no es vida y que vivimos porque no nos queda más remedio”, subraya. “Este dolor solo lo conocen las personas que tienen un familiar desaparecido”, ha acentuado.

Nadie ha resuelto el enigma que, según Teresa, ya no interesa. La mujer ha criticado la falta de investigación en el caso y ha denunciado que se sienten abandonados ante la justicia. “Si alguien no viene algún día con un cadáver, la policía no va a hacer nada”, ha declarado.

Aún queda aliento para poner voz a los que no la tienen. El próximo mes de agosto se cumplirán dos décadas de la desaparición de María Teresa. Su padre, Antonio Fernández, la dejó en la calle Cuevas para coger el bus de la playa y encontrarse con su novio. Después irían a la feria con varios amigos. Lo último fue un mensaje de texto a su novio advirtiéndole que se retrasaría. Ella nunca llegó a la playa. Veinte años después, nadie baja la guardia y el mundo sigue esperándola.

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